Where is the limit?

jueves, 26 de diciembre de 2013

¿Qué hacer después de la carrera?

Cómo actuar tras cruzar la línea de meta

¿ENTRENASTE CONSISTENTEMENTE EN LOS ÚLTIMOS meses y completaste tu primer medio maratón? ¡Enhorabuena! Ahora es tiempo de celebrarlo y de recuperar. Tan pronto como cruces la línea de meta, puedes empezar a dar los primeros pasos para reducir el dolor muscular, recargar con suplementación alimenticia para el cuerpo y volver a tus rutinas habituales cuanto antes. Aquí te explicamos qué hacer y cuándo hacerlo, para recuperarte de tu gran día.
CUANDO SALES DE LA ZONA DE META ¡Sigue andando! El movimiento ayuda a mantener el bombeo del corazón y nutres de oxígeno tu cuerpo. Evita detenerte o sentarte durante al menos 30 minutos después de la carrera. Camina hasta alguna tienda de alimentos para iniciar el proceso de recarga de combustible e ingiere alrededor de 300 calorías de carbohidratos simples (una bebida deportiva y un plátano, por ejemplo) dentro de la media hora desde que terminaste.
VUELTA A CASA O A TU HOTEL Mete tus piernas en un baño de agua fría durante 15 minutos para reducir la inflamación. Camina alrededor de 10 a 30minutos, dos o tres veces durante la tarde. Entre tus caminatas, descansa con las piernas elevadas. Toma pequeñas comidas cada dos o tres horas, el objetivo es obtener el 25 por ciento de las calorías con proteínas, un 20 por ciento de grasa, y el resto de hidratos de carbono complejos. Y bebe agua o bebidas deportivas, hasta que la orina sea de color amarillo pálido.
LOS DÍAS DESPUÉS Continúa hidratándote. Masajea los músculos doloridos con tus manos o un rodillo de espuma durante cinco minutos cada día. Si estás realmente tocado, pregunta a tu médico si algún anti inflamatorio te podría ayudar. Cada dos días, haz una suave sesión con los siguientes ejercicios para fomentar el  flujo de sangre ya se ayuda a que los músculos recuperen: camina durante 10 minutos, corre unos pocos segundos cada un minuto durante 10 a 20 minutos, y acaba con 10 minutos andando.
LAS SEMANAS DESPUÉS Gradualmente añade más tiempo de carrera a cada día de entrenamientos hasta que regreses al punto en el que te encontrabas antes de la carrera. En los días que no corras, camina o haz un entrenamiento cruzado suave. Si estás deseoso de participar en otra carrera, espera al menos tres semanas antes de hacer un 5k, y entre cuatro y seis semanas antes de hacer una más larga.

Fuente: Runners

lunes, 23 de diciembre de 2013

Ciclo Indoor: ventajas e inconvenientes

Ventajas de entrenar la carrera con ciclo indoor

· Evitamos el estrés muscular y articular porque no tenemos fase de impacto contra el suelo. Esto es ideal para aumentar la carga de trabajo desarrollado por el corazón sin dañar las articulaciones.

 · Se trabajan y mejoran algunas capacidades físicas básicas para la carrera: resistencia, velocidad, flexibilidad, coordinación, etc.

 · El tiempo de aprendizaje es mínimo y se puede realizar sin molestias en cualquier época del año, sin importar si es de día o de noche.

 · Es una buena forma de acostumbrarse a comer y beber antes, durante o después del esfuerzo. Así, entrenamos nuestro estómago a digerir comida y bebida mientras nos movemos.

 · Si llevamos poco tiempo en el mundo del running mejorará nuestras marcas. Es ideal si acabamos de comenzar a correr para crear una buena base muscular y cardiovascular. Si llevamos tiempo corriendo, usaremos esta actividad para no saturarnos y poder rebajar la cantidad de impactos en nuestras articulaciones a lo largo del tiempo, por lo que podremos correr durante más años.

 · Es ideal para descansar activamente tras una dura temporada, sobre todo si los descansos deben ser largos para ajustar una planificación de carrera todo el año.

 · Es una de las mejores formas de ajustar el peso si nos hemos pasado con la comida en vacaciones o Navidad y tenemos que volver a correr. En este caso, nuestras articulaciones no están preparadas para soportar ese peso y el cartílago tarda mucho tiempo en adaptarse porque es un tejido de regeneración lenta.

 · Es motivante cambiar de actividad. El ciclo indoor puede ser el estímulo necesario para mantener nuestra salud psicológica y el aburrimiento a raya en toda nuestra vida deportiva (tendremos nuevas sensaciones como un niño con un juguete nuevo).

 · Cambiamos el estímulo de entrenamiento, y esta es la única forma de mejorar nuestras marcas. La capacidad de adaptación ante un esfuerzo de una persona es lo que hace que el entrenamiento deba variar, ya que una vez se ha producido esta adaptación a un tipo de entrenamiento usando los mismos estímulos no se producen mejoras. Hay que variar el estímulo -al menos- en volumen e intensidad para no estancarnos.

 · El cuerpo siempre trabaja muscularmente en equipo (aunque hay músculos que predominan en cada deporte). Si no entrenamos todos multilateralmente, pedimos a nuestro cuerpo mover una cadena con algunos eslabones oxidados o rotos, y lamentablemente el eslabón más débil es el que limita seguir progresando en nuestras marcas.

 · Evitamos lesiones, ya que fortalecemos la musculatura complementaria a la de la carrera y no existen impactos sobre el cartílago articular. Una vez en competición, o cuando nos entrenemos específicamente corriendo de nuevo, nuestro cuerpo estará mejor preparado para aguantar sesiones más duras de lo habitual porque la musculatura complementaria a la carrera también está lo suficientemente fuerte como para ayudar y aguantar el esfuerzo.

 · Ayuda a recuperarnos de una competición o de un entrenamiento duro. Después de un sobreesfuerzo las venas están congestionadas con la sangre que movió nuestro corazón al hacer ese esfuerzo. Una ligera actividad posterior a esto bombea la sangre desde los músculos hasta el corazón, ayudando a la circulación a eliminar estos productos de desecho sin castigar la musculatura ni las articulaciones.

 · Es una buena forma de comenzar a movernos tras un periodo prolongado de inactividad. Si nos hemos lesionado muscular o articularmente este tipo de actividad es lo recomendable para empezar a movernos antes de pasar a un deporte más agresivo como es la carrera. También es ideal para principiantes, ya que es fácil de aprender y se puede subir progresivamente la dificultad de las sesiones y así prepararnos para poder correr en la calle.

 Inconvenientes de entrenar la carrera con ciclo indoor 

 · El gesto motor no queda especificado con exactitud. Aunque es imposible que nuestro sistema nervioso confunda la bici con la carrera a la hora de ejecutar el patrón motor, si queremos mejorar es imprescindible entrenar también la carrera.

 · Practicar ciclo indoor requiere una inversión en material y gimnasio (es recomendable usar culote y zapatillas de bici de montaña con automáticos).

 · No entrena específicamente la musculatura usada en carrera.

 · Las primeras sesiones son duras psicológicamente por el esfuerzo realizado.

 · Si no estás acostumbrado a montar en bici puedes tener molestias en la zona del periné durante las primeras sesiones a pesar de estar equipado correctamente.

 · Si no vas bien equipado porque te falta el calzado específico puedes tener molestias en la planta del pie o zona lumbar.

 · Es importante aprender bien la técnica, ya que con una mala ejecución podemos llegar a tener una tendinitis en la rodilla por echar el peso sobre ésta cuando estamos mal colocados. Y también debemos saber colocar el sillín y el manillar a una altura y distancia adecuada entre ellos para evitar molestias tanto en la espalda (zona cervical y lumbar) como en las piernas y en las manos (síndrome del túnel canal-carpiano), así como poner las calas correctamente para evitar problemas en las articulaciones del tobillo, rodilla y espalda (sobre todo zona lumbar).

 · Las cadencias ideales son de 90-120 rpm; si ponemos mucha resistencia y cadencia muy lenta nos crecerán los cuádriceps dificultando la carrera. Si ponemos poca resistencia y mucha cadencia podemos lesionarnos las rodillas.

Fuente: Planeta Running

lunes, 16 de diciembre de 2013

Yo corro, yo vuelo

¿Por qué desayunar?

En cualquier dieta equilibrada el desayuno es uno de los principales aportes de alimentos del día. Con esta comida suprimimos el ayuno de toda la noche y nos llenamos de combustible para afrontar el día con energía. Son muchos los que no le dan la suficiente importancia y prefieren dormir unos minutos más y renunciar a esta importantísima comida. Brevemente te convenceremos de por qué tienes que desayunar, dándote siete razones:


1.- Regula el nivel de glucemia evitando los bajones indeseados. Al comer hidratos de carbono en el desayuno aseguramos que los depósitos de glucógeno muscular y sobre todo el hepático no se agoten, proporcionando esa cantidad de glucosa necesaria para que el cerebro funcione correctamente.

2.- Aumenta el gasto metabólico. En contra de lo que se piensa, desayunar, lejos de engordar, adelgaza, y es que permite incrementar las calorías consumidas durante toda la mañana y el resto del día.

3.- Incrementa las endorfinas y la sensación de bienestar. Al desayunar cargamos las pilas y nos hace sentirnos de mejor ánimo y buen humor, lo que hace afrontar la vida de una manera más positiva. Por ello todos aquellos que tengan tendencia a sufrir depresiones nunca deberán saltarse el desayuno.

4.- Aporta nutrientes esenciales para empezar el día. Cuando desayunamos ingerimos muchos nutrientes de los que el cuerpo humano no tiene reserva y es esencial aportarlos periódicamente. Es el caso de las proteínas; así un largo periodo de ayuno sin su aporte haría que destruyésemos músculo entrando en una fase catabólica muy perjudicial para la recuperación de los entrenamientos realizados.

5.- Evita atracones a la hora de comer. Si ayunamos por la mañana, el cuerpo interpretará que en un futuro volveremos a estar un largo periodo sin comer y por tanto hará más acopio de alimentos aumentando de manera exagerada el apetito, lo que nos hará devorar e ingerir más comida de la necesaria, produciendo una tendencia al depósito indeseado de grasa.

6.- Nos relaja y nos permite empezar el día sin estrés. Hacer un buen desayuno escuchando la radio, viendo la televisión o leyendo el periódico, sin prisas y de manera relajada, nos prepara para la rutina diaria eliminando el estrés y el nerviosismo de la vida laboral.

7.- Mejora las relaciones sociales con la familia. Cuando desayunamos solemos sentarnos al lado de nuestros seres queridos para charlar un rato y contar lo que vamos hacer al resto del día, lo que favorece las relaciones afectivas tan escasas en los tiempos que corren.

Fuente: Planeta Running

sábado, 14 de diciembre de 2013

Cómo volver a empezar después de un parón

Rara vez un entreno para un maratón (o para una media) sale de acuerdo a lo planeado. Surgen inconvenientes; las obligaciones laborales o familiares tienen prioridad, y siempre hay alguna enfermedad o lesión que hace imposible cumplir con el programa propuesto. En términos generales, si pierdes una semana de entrenamiento puedes volver de nuevo al plan siempre y cuando te lo tomaras en serio y fueras diligente con los entrenamientos durante al menos 4-6 semanas antes del parón. Pero si el tiempo de inactividad dura de 10 días a 2 semanas (o más) hay que evaluar cómo volver de nuevo a la rutina de enlazar sesiones. ¿El primer paso? Que no te entre el pánico. Tómatelo con calma. Hagas lo que hagas, no trates de recuperar de golpe todos los kilómetros que te has perdido. Puede aumentar el riesgo de sufrir una lesión y siempre es perjudicial. En lugar de hacer eso, considera la causa de tu parón y cómo de cerca estás del día de tu carrera objetivo. Esas respuestas te ayudarán a determinar la mejor estrategia para ayudarte a volver a tu rutina.
LA VIDA INTERRUMPIÓ EL ENTRENAMIENTO Y VUELVES A CORRER…
  • 6 SEMANAS ANTES DE LA CARRERA
El objetivo es restaurar las ganas y la resistencia sin forzar demasiado. Para las primeras dos semanas, reduce 1 o 2 kilómetros cada salida y ralentiza tu ritmo de 15 a 30 segundos por kilómetro. Haz el largo como lo tenías planeado, y si la distancia parece desalentadora, divídelo en dos salidas espaciadas al menos por cuatro horas. Después de esto, vuelve al punto del entrenamiento donde te habías quedado.
  • 4 SEMANAS ANTES
Tu objetivo principal es conseguir realizar ese último largo que te queda. Para la primera semana sigue la misma pauta indicada en el párrafo anterior en cuanto a kilometraje y ritmo. Realiza tu último largo 3 semanas antes de la carrera, pero de 10 a 20 segundos por kilómetro más lento de lo normal; a continuación, inicia el periodo de reducción de kilómetros previo a la competición. El ritmo más lento ayuda a compensar la condición física que puedas haber perdido durante el parón.
  • 2 SEMANAS ANTES
Llegado a este punto, lo más probable es que te hayas perdido el último largo. Abandona o corre el riesgo de llegar al gran día sin estar totalmente recuperado. Vuelve al punto del plan de entrenamiento donde lo dejaste y sigue con tu disminución progresiva de kilómetros como lo tenías programado. Si aún así quieres meter como sea ese último esfuerzo, divídelo en dos: 15 kilómetros por la mañana y 15 por la tarde, con un auto-masaje, un baño de hielo, alimentación para recuperar y descanso de por medio. Completa estos dos entrenamientos de 15 a 30 segundos por kilómetro más lento de lo normal.
UNA ENFERMEDAD INTERRUMPIÓ ELENTRENO Y VUELVES A CORRER…
  • 6 SEMANAS ANTES DE LA CARRERA
Procede con cautela. Los entrenamientos largos y los intensos afectan al sistema inmunológico y pueden provocar una recaída. Para tu primera semana de vuelta, corre/camina la mitad de la distancia de tus entrenamientos habituales entre semana (corre de 3 a 5 minutos / camina 1 minuto) y reduce el largo dos o tres kilómetros. En la segunda semana, aumenta tus salidas los días de diario un 75% respecto a lo que habías previsto. Añade algunos metros después de alguna de tus salidas y haz el largo como lo tenías fijado en el plan. Durante esas dos primeras semanas sáltate el trabajo de velocidad y luego vuelve a entrenar con normalidad.
“Es mejor que vaya bien una tirada larga de 25km que hacer una de 34km que pueda reventarte”
  • 4 SEMANAS ANTES
En la primera semana, corre/camina en tus entrenamientos como se describe en el párrafo anterior. Completa un largo de no más de 25 kilómetros tres semanas antes de la carrera. En las tres semanas finales realiza la disminución de kilómetros que tenías prevista, pero sé realista. Si has perdido entrenamientos cruciales, tarde o temprano tendrás que hacer frente al hecho de que es probable que no puedas realizar la marca que querías.
  • 2 SEMANAS ANTES
Los maratones (y las medias) son estresantes y con sólo dos semanas para la carrera el riesgo de recaída es muy alto. Dicho esto, puedes correr, pero el objetivo ahora es simplemente terminar. Durante las dos semanas previas a la carrera corre suave y reduce tu último largo al 70%de la distancia que tenías prevista.
UNA LESIÓN INTERRUMPIÓ EL ENTRENO Y VUELVES A CORRER…
  • 6 SEMANAS ANTES DE LA CARRERA
El tipo y la gravedad de tu lesión deben dictaren última instancia tu vuelta a los entrenamientos. Pero si no puedes saltar, no puedes correr. Deberías ser capaz de saltar en todos los planos y mantener el equilibrio con cada pierna descalzo, con zapatillas y en superficies inestables. Tus dos primeras salidas deberían ser cortas y fáciles, no más de 5-7 kilómetros. Si todo está en orden, sigue con tu plan.
  • 4 SEMANAS ANTES
La primera semana realiza sólo dos entrenamientos y procura que sean muy fáciles y suaves (entre 5-8 kilómetros) y un largo con la misma longitud que los largos que hacías antes de que la lesión se cruzase en tu camino. Es mejor que vaya bien una tirada larga de 25 kilómetros que hacer una de 34 kilómetros que pueda reventarte. A continuación, inicia la reducción en tu kilometraje antes de la carrera como lo habrías hecho aunque no hubieses tenido el percance.
  • 2 SEMANAS ANTES
Colocarte en la salida tan pronto después de una lesión es peligroso, negarlo ni es realista ni hará que las cosas salgan bien. A dos semanas de la carrera sólo tienes tiempo para algunas salidas sencillas y un rodaje largo de longitud moderada, entre 16-25km (para los corredores de maratón; para los corredor es de medias, con 10-12km es más que suficiente). Pero ten mucho cuidado y sé precavido al máximo. El objetivo es saber como reacciona tu cuerpo después de estar tanto tiempo en el dique seco. Si no te encuentras al 100%, no tomes la salida.
TOMA 2
  • Si tu carrera objetivo no fue demasiado bien, prepárate una carrera con un plan B utilizando alguna de estas estrategias.
PRÓXIMA CARRERA
En 2 semanas--> Recupérate con paseos suaves y estiramientos durante los tres días siguientes a la primera carrera. A continuación, haz salidas muy suaves y de no demasiados kilómetros. Tómate al menos 4 días de descanso intercalado hasta la siguiente cita. El día D escucha a tu cuerpo; sabrás si ha llegado el momento de triunfar.
PRÓXIMA CARRERA
En 3 semanas--> Camina, estira y haz salidas cortas durante una semana. Cuando queden dos semanas para el día de la carrera, trata de mantener el ritmo de competición durante 8 o 10 kilómetros. Durante las últimas dos semanas sigue adelante con la típica estrategia de disminución de kilómetros antes de una cita importante.
PRÓXIMA CARRERA
En 4 semanas o más--> Recupérate durante una semana y luego incrementa el kilometraje y la intensidad durante la semana siguiente. Si te encuentras bien, haz una salida de entre 12-15 kilómetros y cuando queden dos semanas para la carrera empieza con el proceso de reducción de kilómetros e intensidad de los mismos.

Buena lectura



lunes, 9 de diciembre de 2013

Supera los miedos del corredor

En algún momento, todos los corredores dudan, pero no tiene por qué ser algo negativo: puedes reconducir esos temores hacia el camino del progreso. Por ejemplo, si has llevado tu capacidad al límite para completar un entrenamiento o seguir a los amigos en una carrera, los pensamientos negativos y asociados al estrés pueden minar tu energía y motivación. Por otro lado, puedes trabajar la ansiedad en tu beneficio si lo reconoces como una oportunidad para desarrollar estrategias positivas. Aquí tienes algunas claves para dominar tu mente y seguir adelante con tus entrenamientos.

“APENAS PUEDO CORRER UN MINUTO SIN PARAR A ANDAR”
  • Céntrate en cuánto puedes correr. Camina como descanso para mitigar la fatiga, así cubrirás más distancia. Si quieres llegar a correr 60 segundos seguidos, una vez por semana añade cinco segundos a cada segmento de carrera o a tu ratio correr/andar.
“ESTOY DEMASIADO CANSADO O DOLORIDO”
  • El dolor y la fatiga aparecen siempre por correr demasiado, demasiado rápido o por causas del terreno. Tómate dos días de descanso. Tu primer día de vuelta, haz un ejercicio de correr/andar de 30 segundos cada 10 minutos. Si te sientes bien, incrementa la parte de correr. Acumula suavemente en las posteriores carreras hasta que vuelvas a sentirte normal.
“NO CONSIGO CORRER RÁPIDO”
  • Corre un kilómetro cronometrado (lo mejor es en una pista de atletismo) cada dos semanas. En tu primer test no lo hagas a tope, simplemente intenta correr rápido la última vuelta. Las siguientes semanas intenta mejorar algún segundo cada vuelta (recuerda que se trata de correr 2 vueltas y media).
“NO TENGO TIEMPO PARA CORRER MÁS DE 30 MINUTOS”
  • Eso es todo lo que necesitas. Sólo tienes que hacer un plan para cada día: corre rápido o ve con un compañero mejor que tú un día, haz cuestas el siguiente, corre despacio el tercero. A medida que mejore tu condición, estarás más cerca de tres kilómetros (¡o más!) en una media hora... ¡y preparado para un 5k!
Remedio rápido para los nervios precarrera
  • Haz una vuelta de reconocimiento. Alivia tu ansiedad yendo a ver cómo se desarrolla una carrera. Ve temprano y echa un vistazo general: dónde se inscriben los corredores, dónde recogen sus números, dónde es la salida... y disfruta de la llegada a meta. Si vives cerca de tu próximo evento, corre o camina la ruta días antes de la carrera para familiarizarte con el terreno (el mapa del recorrido suele estar en la web de la carrera).
¿VERDAD O MENTIRA?
Odio las cuestas y, por lo tanto, nunca mejoraré en ellas. FICCIÓN Si haces cuestas una vez a la semana, ganarás confianza y podrás hacerlas sin lesionarte. Comienza con una inclinación gradual, sube a una velocidad con la que te sientas cómodo donde puedas contar hasta 50 (o 100). Cuando llegues a 50, baja andando. Repite. Cada semana añade una repetición o corre en otra cuesta. Trata de correr 50 pasos cada vez en 6 u 8 cuestas. Una vez puedas hacer eso, añade más pasos, inclinaciones más fuertes o más velocidad.
¿Debería correr en el mismo sentido del tráfico?
Generalmente, no. Correr en sentido contrario es más seguro, ya que te permite ver las posibles amenazas y tomar medidas. Evita correr contra el tráfico cuando te acerques a las curvas ciegas; sin embargo, cruza al otro lado de la carretera antes del giro. Actúa con precaución hasta que puedas cruzar con seguridad de vuelta. Recuerda: Si no puedes ver un coche que se aproxima, el conductor tampoco puede verte a ti.

Fuente: Runner

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Fechas Grandes Maratones – MARATHON MAJORS 2014

Se acerca el final del año 2013 lleno de logros pero ahora debemos  planificar los nuevos retos. Les presentamos las fechas de los maratones más importantes, los de la serie Marathon Majors para el próximo año:



Maratón de Tokio – 23  de febrero 2014.  www.tokyo42195.org/2012_en/   Inscripciones Cerradas

Maratón de Londres -  13 de abril 2013. www.virginlondonmarathon.com    Inscripciones a través de Operadores Internacionales para tu país  aquí

Maratón de Boston -  21 de abril 2014.  www.baa.org  Inscripciones Cerradas

Maratón de Berlín -  28 de septiembre 2014. www.bmw-berlin-marathon.com  Inscripciones Cerradas

Maratón de Chicago -  12 de octubre 2014 . www.chicagomarathon.com  Pendiente inicio inscripciones

Maratón de Nueva York -  2 de noviembre 2014 . www.nycmarathon.org   Registro para Nueva York 2014 inicia 3 de Diciembre 2013 | Soy Maratonista

CrossFit y el Running: ¿Existe algún beneficio?

Gran parte de los planes de entrenamiento para correr incluyen sesiones o resaltan la importancia del fortalecimiento. De hecho, una de las medidas principales para evitar las lesiones, según comentan varios especialistas y entrenadores, es dedicar tiempo al fortalecimiento de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo. Una buena técnica de carrera se apoya en una buena estructura física y así se evitan, en parte, las lesiones.


Desde hace algún tiempo ya, el CrossFit ha dado de que hablar. Desde personas que hacían comentarios excelentes sobre los resultados de esta nueva (o en realidad, no tan nueva) forma de entrenamiento, hasta comentarios de medios que comentaban sobre lo peligroso que era. Opiniones tan opuestas, generaron un gran interés en muchos runners y atletas de distintas disciplinas.

Aunque ya en los Estados Unidos, la práctica del CrossFit es bastante popular, en algunos países de Latinoamérica el término es poco conocido. Pocos saben que existen unos juegos llamados los CrossFit Games, similar a muchos campeonatos profesionales deportivos que tienen equipos por regiones, y que la marca Reebok se ha dedicado a promover esta nueva práctica deportiva.

La metodología del CrossFit es sencilla: “movimientos funcionales y variados, ejecutados a alta intensidad”. Sin embargo, cuando se ve por primera vez en qué consiste, es inevitable quedar impresionado e intimidado, y pensar “¿Tendré la fuerza física para hacer eso?”  

Como corredores, sentimos la curiosidad de probar nuevos métodos que nos puedan ayudar a lograr nuestras metas. Como estamos seguros que muchos corredores se preguntan si la práctica del CrossFit podría tener algún beneficio para ellos, decidimos investigar un poco sobre ello.
Lo primero que debemos resaltar, después de leer varios artículos al respecto, es que hay que incorporar esta práctica dentro del plan de entrenamiento de correr que seguimos de forma tal que el CrossFit sea el complemento del running y no al revés. La única manera de correr mejor es, efectivamente, corriendo y mejorando nuestra fuerza y forma, y es aquí donde entra en juego el CrossFit.

Como se trata de un ejercicio realizado a alta intensidad, es importante señalar que se debe planificar cuidadosamente cómo se va a incorporar al CrossFit en nuestro plan de entrenamiento para poder obtener los beneficios que plantean. Según explican algunos autores, incorporar estas sesiones en exceso, sólo nos llevaría a desarrollar lesiones por sobre uso o a sobre-entrenarnos.

Por ello, recomiendan iniciar con 1 sesión y llegar a máximo 2 sesiones, para aquellos que se inician en el running o quieren mejorar sus tiempos en distancias cortas. Mientras, para aquellos corredores que se encuentran entrenando para 21K o 42K lo más recomendable es que no excedan de 1 sesión, pues los planes para esas distancias ya suelen ser bastante exigentes en cuanto al kilometraje que deben correr.

Como complemento al running, el CrossFit puede ser beneficioso para aquellos corredores que quieren mejorar su fuerza y fitness en general, sobre todo al principio de un plan de entrenamiento. Además, para aquellos corredores que son propensos a desarrollar lesiones, posiblemente por una debilidad muscular, este tipo de entrenamiento le será de utilidad, siempre y cuando sea supervisado por un entrenador de CrossFit. Suelen comentar además, que después de incluir al CrossFit dentro de sus entrenamientos, muchos han podido mejorar su capacidad para correr ciertas distancias e incluso bajar sus tiempos.

Entre lo desconocido del tema, no queda más que probar y ver qué resultados puede tener la incorporación de esta práctica deportiva en nuestro desempeño como corredores. Cada corredor tendrá resultados diferentes y, como todo, para algunos será beneficioso mientras para otros no.
¿Y ustedes ya practican el CrossFit como complemento al running? ¡Cuéntennos sus experiencias!

domingo, 1 de diciembre de 2013

Vivir significa sólo una cosa: vivir

La mayoría de nosotros nos levantamos por la mañana, desayunamos más o menos  bien, trabajamos cada cual en lo suyo, almorzamos con o sin tiempo, volvemos al trabajo, seguimos luchando; los más afortunados van al gimnasio, y nos dirigimos a casa para cenar, ver un  rato la tele y echanos a dormir. Y eso lo hacemos reiteradamente durante años y años. Nos da la impresión que eso es vivir porque nos dejamos llevar por lo que hace todo el mundo (debe ser lo normal) y por lo que el flujo de nuestros compromisos nos impone. La hipoteca/el alquiler, las facturas y gastos en general nos van marcando el camino mensual entre la responsabilidad y la  obligación. Nos dejamos llevar por lo que se debe hacer y no tanto por lo que el cuerpo me pide. A veces nos paramos a pensar si todo eso vale la pena y después de reflexionarlo durante un rato, corremos un tupido velo y seguimos en el mismo círculo vicioso. Los que se niegan a entrar en esa dinámica cambian algunas cosas: trabajan sólo por la mañana o por la tarde, dedican tiempo a sus aficiones, a su familia…. y por eso piensan que se alejan del grupo más severo. Incluso hay algunos que por cansancio, despecho o desesperación rompen con todo y cambian su vida diametralmente, recluyéndose en un mundo más solitario, tranquilo, rural…diferente.
Da igual, vivir significa vivir, es decir, preguntarme cada cierto tiempo si todo lo que me rodea me hace feliz. Si me gusta mi trabajo, mi gente, mi casa, mi coche, etc. Si todo lo que hago es lo que quiero hacer o hay demasiadas limitaciones en mis deseos. Ese análisis debe tener respuesta, no puedo escudarme en no querer saber la verdad. Si la respuesta es en global positiva, sigue viviendo las cosas que te pertenecen y te hacen vivir. Si la respuesta es negativa cambia de vida, busca el sendero correcto para  tener equilibrio y si no hay respuesta, sé valiente, pierde el miedo  a conocerte, de esa forma podrás vivir, vivir de verdad.
Recuerda que una cosa es existir y la otra vivir.


Fuente: Sport Coaching

La mente dirige nuestra vida

Cuando hace unos años empecé a estudiar el comportamiento de las personas tenía la más firme convicción de que lo físico, lo mental y lo espiritual convivian en niveles similares para poder mantener en equilibrio nuestra vida. Después de unos años de estudios y sobretodo de trabajar con y para  personas he llegado a la conclusión de que la potencia del ser radica en la potencia de nuestra mente. Es nuestra mente la que desde su “dominante soberbia” nos ofrece la fuerza para lo físico, la gestión de las emociones y la predisposición para lo espiritual. Por lo que respeta a lo físico, nuestro cuerpo tiene una serie de características determinadas por la herencia del gen, pero nuestro cerebro es capaz de disponer una mayor capacidad a dar y encajar en función de su grado de entrenamiento. El cerebro se deja seducir por cómo nosotros afrontamos los obstáculos físicos del medio. Frente a 100 escalones podemos fruncir el ceño y soplar de agobio o sonreir frente a la posibilidad de mejorar mi condición física. Lo primero me lleva rápidamente al cansancio y al abandono, lo segundo nos impulsa hacia el éxito y la demanda de más actividad. Por lo que respecta a lo emocional, las neurociencias nos han ayudado a saber perfilar un itinerario actitudinal frente a la vida, dirigido por la amígdala, que nos abre las puertas al bienestar con nosotros mismos, con nuestras sensaciones, con nuestras entrañas. Dotar al cerebro de buena energía nos provoca un flujo de buen rollo que nos hace sentirnos mejor, incluso poderosos y privilegiados.  Por último la carta de lo espiritual. Cuando la razón y la emoción se destensa nuestro cerebro todavía nos tiene a buen cobijo una solución: la intermediación de lo desconocido. La mente antes de abandonarnos en un vacio físico y emocional nos lanza una última cuerda donde amarrarnos, la fuerza del misterio, que por el hecho de no conocerse nos ofrece un atisvo de esperanza para nuestra deshazón y nos recoge en nuestro interior para intentar sonsacar lo mejor de nosotros. Nuestra espiritualidad regula ahora nuestra frustración. El cerebro, nuestra mente no debe dejar nunca de estimularse, de entrenarse, de trabajarse, de obligarse a estar alerta, es así como mi transcurrir por la vida se hace con buena salud, con paz interior y felicidad.

Fuente: Sport Coaching